Ya fue blink-182

A medida que pasan los años nuestros gustos musicales van evolucionando así como nosotros evolucionamos como personas. En la época de juventud o más bien durante la niñez, mi banda favorita era blink-182. Un sueño que nunca cumplí era verlos en vivo a Mark, Tom y Travis jodiendo en el escenario y tocando todas esas canciones que incontables tardes me pase escuchando en la pequeña radio que mamá me regalo por navidad, solo para que deje de molestar a todos en casa.

Cuando una banda te gusta tanto, crees que nunca te van a dejar de gustar y cada álbum nuevo que lanzan es una montaña rusa de emociones. La ansiedad y el miedo mezclados. Ansiedad porque no podés aguantarte las ganas de escuchar y miedo porque siempre existe la posibilidad de que lo que hagan con el nuevo material sea una reverenda cagada. Ese miedo finalmente se volvió real después de muchos años de ausencia de esta banda en mi vida. “Neighborhoods” (2011) fue una total decepción para mí. El sonido y las letras ya no me conectaban de la misma manera con la banda, como lo habían hecho “Enema Of The State” o “Take Of Your Pants And Jacket”.

Después de muchos años y cambios radicales en la banda (Tom DeLonge dejó la banda y fue reemplazado por Matt Skiba, efectivamente dejando a Mark Hoppus como la voz principal y cabeza de la banda) se viene su nuevo álbum “California”, que espera hacer justicia a lo que alguna vez fue la banda. El nuevo single “Bored to Death”  me remonto a esos años de fanatismo ciego, un fanatismo similar a un hincha de Olimpia o Cerro o al de un miembro de la iglesia de Abreu. Emocionado por haber escuchado una canción de blink que me remontó a los buenos años, decidí pasarle la canción a mi mejor amigo, con el que nos sentábamos en el fondo de la clase a compartir un iPod para escuchar esta banda en vez de prestar atención a  la clase de matemáticas. A él no le emocionó tanto como a mí este single. Su falta de emoción me hizo dar cuenta de algo, ya fue blink. Una banda que fue parte de mi vida y formó los gustos musicales que tengo hoy, ya no puede volver a ser lo que alguna vez ha sido. Nosotros cambiamos, nuestras bandas favoritas cambian y lo único que nos queda es la nostalgia de cómo las canciones y sonidos nos hicieron sentir en esos días.

Les dejo con esta versión acústica de Don’t Leave Me que demuestra la esencia de la banda.

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